Procedimientos Estéticos Que Salieron Mal y los Peligros de sus Secuelas

Cada año, muchas personas acuden a profesionales de la estética para mejorar algunos aspectos de su cuerpo o rostro, sin embargo, no en todos los casos se generan buenos resultados por cuenta de los procedimientos estéticos o sustancias que se usen, y es que, a pesar de la popularidad con la que cuentan algunas técnicas o tratamientos, hay que reconocer que cada paciente es diferente, llega a consulta con hábitos distintos, y su respuesta al tratamiento que desea quizás no sea la más adecuada por lo que hablamos de complicaciones que se generan por procedimientos estéticos.

En algunos casos, las complicaciones derivadas de técnicas estéticas pueden originarse por una mala praxis médica. Sin embargo, muchos de los efectos adversos y complicaciones que se producen son debidos a lo que se conoce como “materiales de relleno permanentes”, productos inyectables empleados frecuentemente hasta hace algunos años fueron muy populares por su bajo costo y por su larga durabilidad.

Con el paso del tiempo, materiales como siliconas, sustancias para rellenos faciales, de labios y arrugas y demás biopolímeros generan una reacción en el organismo dando lugar a quistes, granulomas e infecciones crónicas. Además, en su intento por expulsarlos del organismo, se produce la migración del material de relleno hacia zonas distantes de donde inicialmente se infiltró el relleno, generando rostros deformes con un alto impacto estético y psicológico en el paciente.

Colombia es el quinto país que más cirugías estéticas realiza al año, sumado a diversos procedimientos estéticos que no siempre dejan buenos resultados en los pacientes, por lo que se ha vuelto constante entre los profesionales de esta área, hacer énfasis en la seguridad como aspecto fundamental dentro del plan de atención a cada paciente, seguridad relacionada con profesionales médicos cualificados, centros homologados, técnicas y procedimientos realizados con productos de la máxima calidad, y por parte de los pacientes, recurrir a las evaluaciones necesarias antes del procedimiento y después, manteniendo las prescripciones médicas recomendadas.

Todas las intervenciones quirúrgicas (incluyendo la cirugía plástica), implican ciertos riesgos, los cuales van desde el rechazo de los implantes, trastornos de la sensibilidad, coloración cutánea anormal, necrosis de tejidos, asimetría, cicatrización anormal, trombosis, hemorragias, dolor y reacciones alérgicas al anestésico, además, independientemente del hecho de que se trabaja en un espacio estéril se puede producir una infección que afecte al paciente, temas que deben ser abordados en consulta con el profesional y despejar dudas.

Es fundamental reconocer que cada día, los tratamientos, los fármacos y la tecnología buscando soluciones a determinados problemas estéticos, sin embargo, siempre es recomendable el acompañamiento profesional y evitar “rápidos resultados” que pueden llevar a situaciones de riesgo para los pacientes por las altas expectativas que se crean frente a la parte estética.